Hemos visto como se viene trabajando en una directríz que lleva muchos años pero que no todas las Comunidades Religiosas tienen claro su alcance ni trabajo. Desde el cánon 1283 en su numeral 2, a través de la historia, diversos instructivos y documentos se han emitido para ratificar la importancia de la conservación y debida documentación del patrimonio religioso.
En el año de 1999 por ejemplo, se publicó un documento por parte de la Pontificia Comisión para los Bienes Culturales de la Iglesia, sobre la “Necesidad y Urgencia del Inventario y Catalogación de los Bienes Culturales de la Iglesia” donde se presentan conclusiones tales como: la responsabilidad cultural de la Iglesia en el cuidado de su patrimonio, su inventario y catalogación, el ordenamiento lógico del material recogido, la contextualizaciȯn de los bienes y su mantenimiento de uso religioso y cultural.
En 2006 mediante una carta circular se entregan algunas orientaciones practicas para la realización del inventario en los institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica el cual se confía en que la responsabilidad de los superiores mayores llevará a que “provean a su tiempo a la realización del inventario de los bienes archivísticos, librarios y artísticos en su posesión, tanto en la sede central como en las sedes periféricas, con particular atención a cuanto viene trasladado de las casas que se suprimen”.
Lo anterior se deviene ,como lo menciona la carta circular, del cierre cada vez mas frecuente de casas religiosas que “…pone en evidencia el problema del destino de no solo las obras de arte y de los objetos litúrgicos, sino de enteras bibliotecas e, incluso, de archivos que, en no pocos casos, se soluciona con una irremediable dispersión de los mismos en el mercado de los anticuarios, con un grave daño para el patrimonio eclesiástico y en contraste con las disposiciones tanto canónicas como civiles”. En el mismo orden de ideas la carta circular, indica también a las comunidades con casa generalicia en Italia, atenerse a las orientaciones de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), la cual no solo ofrece su propio software para su inventario y clasificación, sino además la formación, asistencia técnica y actualización permanente.
Es así como las orientaciones que la CIVCSVA emitió recientemente en 2018, reitera también, la necesidad de identificar claramente dentro de su “Patrimonio Estable” estos bienes.
Nosotros creemos que esta urgencia manifiesta desde tantos años atrás aun no se ha acogido por una gran parte de comunidades y que la misma sigue manifiesta en todas las orientaciones a lo largo de la historia; que se hace necesario como indica la citada carta circular del año 2006, que las comunidades pongan manos a la obra apropiando el personal y fondos necesarios para tal fin.
Consideramos así mismo, igualmente importante que dichos bienes se puedan valorar profesionalmente y es nuestra recomendación profesional que una vez obtenida dicha valoración; , se revise un esquema adicional de aseguramiento de los mismos contra todo riesgo; esto último aunque no vemos sea una orientación especifica de la iglesia, si es una buena práctica que vale la pena explorar.
